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El sobrepeso y la obesidad en tiempos del Covid-19.
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Hoy más que nunca, como humanidad, estamos haciendo conciencia de la importancia de mantener un estilo de vida saludable a través de la adecuada alimentación y la realización de actividad física. Es algo que probablemente todos hemos escuchado desde niños, que debemos comer bien y hacer ejercicio, pero la realidad es muy distinta. En nuestro país, cerca del 70% de la población adulta tiene algún grado de sobrepeso u obesidad. Esto únicamente nos habla de los deplorables hábitos de alimentación que existen en nuestra sociedad. Una ingesta predominante de alimentos procesados con altísimo valor calórico, azúcares refinados, grasas añadidas, aditivos y conservadores, que además de la excesiva acumulación de grasa corporal, provocan un estado inflamatorio metabólico en el organismo.

Cuando un virus ataca, nuestro Sistema de defensa, el Inmunológico, responde. Pero este estado inflamatorio metabólico, conduce a una respuesta deficiente de nuestro organismo, que puede llevar a complicaciones serias de salud, ante la presencia de un agente patogénico. 

¿Podemos revertirlo? Por supuesto. La gran mayoría de los signos del Síndrome Metabólico, como intolerancia a la glucosa, resistencia a la insulina, hipertensión arterial, dislipidemias, arteriosclerosis, entre otros, son reversibles en sus etapas tempranas cuando el paciente hace un cambio positivo en su alimentación y empieza a realizar ejercicio regular, induciendo una pérdida de peso y disminución de la grasa subcutánea y la más importante, grasa visceral.

Algunos pasos sencillos con los que podemos empezar a modificar nuestros hábitos son: 

  1. Reducir o limitar la ingesta de alimentos procesados con azúcares añadidos: galletas, pan dulce, mermeladas, cereales de caja, golosinas, refrescos regulares, jugos de frutas, polvos para preparar bebidas azucaradas, etc.
  2. Reducir la ingesta de grasas de origen animal: mantequillas y mantecas, carnes rojas, quesos grasosos como el suizo, manchego, gouda, etc. 
  3. Incrementar el consumo de alimentos naturales como frutas, verduras, granos y semillas.
  4. Incrementar el consumo de grasas “buenas” como las presentes en el pescado, salmón, atún, aceite de oliva extra virgen, aguacate, cacahuates naturales, almendras, nueces, etc.
  5. Asegurar por lo menos 4 veces a la semana la realización de algún tipo de actividad física. Si eres principiante, se recomienda caminar a paso constante e intensidad moderada por lo menos 30 minutos al día. Según la condición física, se deben incorporar ejercicios de fuerza muscular, comenzando con el propio peso corporal (sentadillas, lagartijas, abdominales, etc.) y continuando progresivamente con cargas de pesos ligeros a moderados. 

Recuerda que todo cambio es un proceso, que requiere esfuerzo y disciplina. Y que los buenos resultados, en salud y bienestar físico, se convierten en la mayor motivación para seguir optando por una mejor alimentación. 

Está en nosotros el tomar la decisión y tener la determinación de cambiar a un estilo de vida más saludable. Lo ideal es hacerlo a través de la consulta con un profesional en el tema, para evitar conductas alimentarias contraproducentes o inefectivas para estos propósitos. Debemos trabajar todos juntos por una mayor cultura de la prevención y evitar llegar a las instancias en que la salud y el bienestar se ven seriamente comprometidos, sobre todo ante la amenaza de una nueva enfermedad viral, así como las muchas otras complicaciones a mediano y largo plazo, derivadas del sobrepeso y la obesidad.



Conoce un poco más a la L.N. Angélica España Mendívil: 
  • Licenciada en Nutrición, egresada de la Universidad Anáhuac Mayab en el año 2010. 
  • Cuenta con un diplomado en Complementos Biotecnológicos de Nutrición por la Universidad Francisco de Vitoria, en Madrid, España. 
  • Diplomado en Entrenamiento y Nutrición Deportiva por la Universidad del Deporte. 
  • Actualmente se dedica a la consulta privada como nutricionista para tratar el sobrepeso, la obesidad y sus enfermedades asociadas, así como planes de alimentación y entrenamiento para el incremento de la masa muscular, mejoramiento de la composición corporal y el rendimiento físico. 
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